El perro maltratado, con la columna rota, se arrastra hasta la chica. Ella simplemente no puede dejarlo ahi

La sociedad cada vez tiene más cosas pendiente y más responsabilidades, por lo que el nivel

de estrés es muy alto, haciendo que las personas se preocupen cada vez menos por los demás y más por sí mismos, esto es una actitud bastante lógica, pero eso no lo hace algo aceptable.

La realidad es que como seres humanos, debemos cuidarnos entre nosotros o al menos respetarnos a cierto nivel que poco a poco desaparece y no solamente entre humanos, sino que también los animales están sufriendo este problema cada vez más seguido.

Cada día vemos más gatitos o perritos abandonados en las calles, muchos de ellos muy maltratados y sin comer, y por la situación es difícil ver que alguien los ayude, es por eso que hoy te traemos una historia que te devolverá la fe en la humanidad, veamos cómo se desarrolla.

El perrito abandonado en medio del desierto

La historia trata de Kiara Ijzendoorn, una holandesa que se encontraba de vacaciones con su familia en Creta. Eran unas vacaciones normales pero todo cambió cuando en uno de sus viajes vieron un perro tirado en el medio de un camino desértico.

Este se encontraba en un pésimo estado e incluso tenía una pata paralizada, además de una inflamación en su lomo.
“Detuvimos el auto para que pudiese apartarse del camino, pero el no pudo ni arrastrándose” contaba Kiara.

Kiara se enteró de que el perrito vivía en un granero abandonado, donde parece ser que lo lastimaron deliberadamente por motivos que ella desconoce pero fue tanto su impacto que sintió que debía ayudar al animalito a como diera lugar.

Lo dejó en su granja y lo visitaba regularmente, llevándole comida y demás. El perrito cada vez que la veía se alegraba mucho incluso con sus heridas, ella le puso “Fos”, una palabra griega que significa “resplandor”.

Pero viendo el amor que le tenía Fos, ella decidió llevarlo a una organización de protección animal donde le dieron cuidados y atención, además, decidió adoptarlo y llevárselo con su familia.

Aún se encuentra recuperándose de su lesión de la columna pero va mejorando poco a poco, además, le tiene mucho miedo a los ancianos y a los gatos.

Pero a ella no le importa, poco a poco lo cuida y con mucho cariño, Fos se recuperará seguro con su nueva familia.

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